No sos vos, es Nietzsche
“Tanto las grandes dichas como las pequeñas son siempre creadas por una cosa: el poder de olvidar o, para expresarme en el lenguaje de los sabios, la facultad de sentir”.Nietzsche
Enriedos amorosos, psicologicos, filosoficos, oniricos, musicales y tecnologicos de un forro pelotudo egocentrico, xenofobo, mala persona, amanerado, homofobico y amante de Borges.
“Tanto las grandes dichas como las pequeñas son siempre creadas por una cosa: el poder de olvidar o, para expresarme en el lenguaje de los sabios, la facultad de sentir”.Nietzsche
La escritura es la acción mediante la cual plasmamos una idea que solo existe en la intimidad de nuestra mente en un medio físico (papel, por ejemplo) accesible para cualquier persona. Empero, la torpe definición que antes enuncio omite, entre otros tantos, un aspecto importantísimo: la subjetividad.
Digamos que usted, sagaz lector, decide trasladar al papel todo su odio hacia una persona, quiere que todo el mundo sepa el sufrimiento y la miseria por la cual una persona lo ha hecho pasar. “Estimada Rosita, es usted el ser más detestable, insensible e inmaduro que conozco”. Felicitaciones, ha logrado que todo el mundo entienda lo que usted piensa de Rosita; se atreve a mostrar esa hoja de texto, esa hoja de texto que representa con unas pocas palabras todo lo que usted siente por Rosa. Sus amigos y su conciencia aplauden su decisión, por fin esa ingrata malparida va a saber lo que usted piensa de ella. Toma coraje, pasa la hoja en limpio y hasta se atreve a hacer algunas correcciones, toma la hoja, la dobla, la guarda en un sobre y, finalmente, sale rumbo a la casa de la malparida esa.
En el camino, ya eufórico, piensa que se quedó corto, “insensible”, “inmadura” y “detestable” no son de ningún modo sinónimos de “forra”, “pendeja” y “conchuda”. Se sienta al costado del camino y realiza los cambios pertinentes. “Estimada Rosita, es usted el ser más forro, pendejo y conchudo que conozco”. Camina unos cuantos metros más y empieza a vislumbrar los aposentos de aquella pendeja forra y conchuda; apura el paso, golpea la puerta.